Hemos titulado ésta entrada con una pregunta, la cual mucha gente se formulan a sí mismos, especialmente las personas neófitas que han oído hablar de éste dispositivo. Unos no saben lo que es, otros explican que es aquello que lleva Fernando Alonso y otros pilotos de F1 en el cuello, visible al bajar del monoplaza.
Otras personas que son aficionados al mundo del motor, o se acaban de iniciar en él y en las carreras de competición en coches se preguntan y nos preguntan si realmente éste dispositivo funciona y es eficaz, a pesar de que es un poco más incómodo el llevarlo que no llevarlo.
También nos preguntan por qué razón la FIA lo ha impuesto obligatorio en muchas competiciones y cada día se hace más extensible su uso imperativo, nos sacan el dinero las federaciones de automovilismo cuando obligan a llevarlo?
Para todo éste tipo de preguntas que mucha gente se hace relacionada con la necesidad y/o eficacia del HANS, les dedicamos ésta entrada con dos vídeos que resultan muy didácticos y que hablan por sí mismo, al fin y al cabo, dicen que más vale una imagen que mil palabras (y más vale un video que mil imágenes).
El primero es un accidente del piloto Carl Edwards en el circuito de Talladega durante una carrera del calendario de la NASCAR celebrado en USA. A pesar de lo aparatoso del accidente, el piloto sale por su propio pie, de no llevarlo, es posible que bubiera sufrido alguna fractura de vértebra o médula.
El segundo accidente se ha producido éste mismo fin de semana en el circuito de Indianápolis con motivo de la celebración de las 500 millas de la Indy Car, prueba que ha ganado el piloto Dario Franchitti. El piloto estrellado es Mike Conway que pierde el control justo en la última vuelta de la carrera antes de pasar por la bandera de cuadros.
A pesar de lo espectacular del accidente, resulta cuanto menos increíble, que sólo se haya roto una pierna, el piloto está estable y fuera de peligro (a primera vista se podría presagiar lo peor).
Sin duda la eficacia de los equipamientos de seguridad en las competiciones hablan por sí mismas. La lástima es que que nuestros directivos de la DGT sólo se preocupen en recaudar multas, poner radares y expoliar el bolsillo de los conductores, y que no muestren por lo menos algo de interés en si se podría aplicar alguna de éstas tecnologías de seguridad pasiva en la seguridad vial cotidiana.





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