Nunca consideres la adquisición de un HANS como un gasto inútil o absurdo, (desafortunadamente, hay gente que así lo considera…) ya que tu vida depende de éste sistema en caso de accidente grave.
Acaso le pones precio a tu vida?…
Cuando te obligan de forma prescriptiva a llevar el HANS en una competición oficial, no pienses que es un capricho de la FIA, del organizador o de los comisarios técnicos, están asegurándose de que a la vez que cumplen con su trabajo, garantizan tu seguridad en la competición.
Párate a pensar que cuando escuchas a alguien decir “en mis tiempos cuando corría no pedían éstas cosas” , puede provenir de alguien (que a pesar de decirlo sin mala fe y sin ánimo de ofender), corría en otro tipo de vehículos con unas prestaciones muy inferiores a los actuales.
Actualmente, los vehículos preparados para correr tienen unas prestaciones muy superiores y el riesgo de lesiones en un accidente aumente exponencialmente en relación a la velocidad que se alcanza.
Está científicamente comprobado que el HANS evita lesiones cervicales y medulares, llévalo siempre que puedas, hasta en entrenamientos, tu vida puede depender de ello en un accidente.
Aunque cada vez hay más disciplinas en las que el HANS es obligatorio, no esperes a que te obliguen a llevarlo, para preservar tu vida, úsalo incluso en entrenos y fuera de carreras oficiales!
En el próximos post hablaremos sobre varios consejos para la elección del HANS y los tipos que hay en el mercado y para qué están destinados.





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